Si estás pensando en un cambio de color, una corrección de pintura o una reparación de chapa, lo primero es ver el auto. Una foto con luz natural ya orienta bastante, pero la decisión final se toma con el vehículo delante: medimos espesores, revisamos bordes, soldaduras y zonas donde la pintura anterior ya cedió. Con eso definimos si conviene repintar una sección, hacer un trabajo completo o pasar directo a la colocación de vinilo. Respondemos consultas dentro del mismo día hábil, y si la evaluación requiere más tiempo, te avisamos antes de avanzar. No trabajamos con presupuestos cerrados sin ver la unidad, porque cada carrocería guarda sorpresas que solo aparecen al desarmar.
Estamos en el Barrio La Lombriz, sobre una calle de acceso simple para quien viene desde el centro o desde la ruta. Si traés el auto para una evaluación de pintura o para coordinar una colocación de vinilo, conviene avisar antes por teléfono o correo: así reservamos el espacio de trabajo y no te hacés el viaje en vano. El portón permanece abierto en horario de atención, y hay lugar para dejar el vehículo mientras revisamos el estado de la superficie.
Antes de pasar presupuesto necesitamos ver el estado real de la superficie. Si es un paragolpes con rayones, un capó con peeling o un auto entero para cambio de color, contanos el modelo, el año y qué esperás del acabado. Trabajamos con preparación de chapa, capas de perla y film vinilo brillante, así que el detalle inicial nos ahorra idas y vueltas.
Respondemos dentro de las 24 horas hábiles con una propuesta de visita al taller en Resistencia o con una estimación preliminar si nos mandás fotos claras con luz natural.